Clorosis férrica: por qué amarillean las hojas y cómo corregirla
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Hojas amarillas con los nervios verdes en los brotes nuevos: es la señal más típica de la clorosis férrica, uno de los problemas más frecuentes en olivos, cítricos, frutales, vid y plantas de jardín en suelos calizos. Te explicamos por qué aparece y cómo corregirla bien.
Por qué aparece
En la mayoría de los casos no falta hierro en el suelo: lo que pasa es que la planta no puede absorberlo. En suelos calizos, con pH alto y mucho bicarbonato, el hierro queda en formas que la raíz no aprovecha. El problema empeora con el encharcamiento, la compactación y la primavera fría y lluviosa, porque la raíz respira peor.
Cómo reconocerla
- Clorosis férrica: amarillean las hojas jóvenes, entre los nervios, que siguen verdes. En casos graves la hoja se vuelve casi blanca y se secan los bordes.
- Falta de nitrógeno: amarillean sobre todo las hojas viejas, de forma uniforme.
- Falta de magnesio: también empieza por las hojas viejas, con manchas amarillas entre los nervios.
Si tienes dudas, un análisis de hoja y de suelo sale barato y evita tirar dinero en el producto equivocado.
Cómo corregirla
1. Quelato de hierro al suelo (la solución de fondo)
En suelos calizos el más eficaz es el quelato EDDHA, que se mantiene estable con pH alto. Fíjate en el porcentaje de hierro quelado en posición orto-orto: cuanto más alto, más dura el efecto.
- Cuándo: al final del invierno o inicio de la primavera, antes y durante la brotación, que es cuando la planta más lo necesita.
- Cómo: disuelto en el agua de riego por goteo, o repartido en la zona de raíces activas (bajo la proyección de la copa, no junto al tronco) y regando después.
- Cuánto: depende del producto, del tamaño del árbol y de la intensidad de la clorosis. Como orientación, en árboles adultos suele estar entre 20 y 50 g por árbol de un quelato al 6 %. Sigue siempre la etiqueta.
2. Hierro foliar (efecto rápido, pero corto)
Las aplicaciones a la hoja reverdecen en pocos días, pero solo la hoja tratada y durante poco tiempo. Úsalas como apoyo, no como única solución. Aplica a primera hora o al atardecer, nunca con calor fuerte.
3. Prevenir para no repetir
- Aporta materia orgánica (humus, compost, estiércol bien hecho): mejora la estructura del suelo y la disponibilidad del hierro.
- Evita los encharcamientos y ajusta el riego.
- En plantaciones nuevas en suelos muy calizos, elige patrones tolerantes.
En macetas y jardín
En hortensias, gardenias, azaleas, cítricos en maceta o setos, usa un quelato de hierro disuelto en el agua de riego a la dosis de la etiqueta, y un sustrato ácido para las plantas que lo necesitan. Si riegas con agua muy calcárea, el problema volverá: plantéate recoger agua de lluvia para estas plantas.
Las dosis de esta guía son orientativas. Antes de aplicar cualquier producto, lee su etiqueta y sigue sus indicaciones.